

Lo que el poder le hace al cerebro
Por qué el poder cambia a las personas de maneras que ellas mismas no pueden ver
Índice de capítulos
Resumen
Cuando un líder que parecía razonable y bien intencionado empieza a tomar decisiones que parecen arrogantes o desconectadas de la realidad, la explicación más común es la del carácter: la persona siempre fue así, simplemente no se había revelado, o el poder la corrompió moralmente. Ambas explicaciones son cómodas porque localizan el problema en el individuo. La investigación sobre los efectos del poder en la cognición sugiere algo más perturbador: los cambios que el poder produce no son la excepción patológica de líderes defectuosos. Son la consecuencia regular y documentable de ejercer poder sobre otros durante períodos significativos de tiempo.
El poder reduce la actividad de los sistemas de neuronas espejo — los mecanismos que permiten procesar las perspectivas y estados emocionales de otros. Aumenta la propensión al riesgo y la desinhibición conductual. Deteriora la capacidad de recibir información que contradice las creencias previas. Y el círculo de información que rodea a cualquier líder poderoso refleja la realidad filtrada por los incentivos de todos los que participan en ese círculo, que en la mayoría de los casos empujan hacia la confirmación más que hacia la corrección.
Este mini-libro examina los mecanismos específicos del deterioro que el poder produce, los ilustra con los casos documentados de Johnson y Thatcher, y describe las prácticas deliberadas que los líderes que mantienen su efectividad durante períodos prolongados usan para contrarrestar activamente lo que el poder activa.