

Por qué la gente inteligente cree cosas falsas
Cómo la inteligencia puede reforzar las creencias equivocadas en lugar de corregirlas
Índice de capítulos
Resumen
Hay una suposición que opera de manera casi universal: que las personas más inteligentes son menos propensas a creer cosas equivocadas. La investigación sobre cognición y creencias muestra que esa suposición está equivocada de una manera que incomoda especialmente a quienes se identifican con la inteligencia como virtud. En algunos dominios específicos, las personas con mayor capacidad analítica son más propensas a sostener creencias equivocadas — no menos.
La razón es que la inteligencia no es una herramienta neutral para evaluar evidencia. Es una herramienta que puede usarse para evaluar con objetividad o para construir mejores defensas de lo que ya se cree. Cuando la conclusión a la que apunta la evidencia amenaza la identidad o las afiliaciones grupales de quien razona, la mayor capacidad analítica produce argumentos más sofisticados en defensa de la creencia previa, no una evaluación más precisa. El razonamiento motivado de una persona inteligente es más difícil de refutar, no más fácil.
Este mini-libro examina cuáles son los sesgos específicamente más pronunciados en personas de alto rendimiento, cómo la pertenencia a grupos amplifica esos efectos, y qué prácticas concretas — desde el acero contrario hasta la calibración de la incertidumbre — reducen la probabilidad de sostener creencias equivocadas de manera inconsciente.