
Lo que el aburrimiento te está intentando decir
La incomodidad que tiene información
Índice de capítulos
Resumen
El aburrimiento tiene mala reputación. Se asocia con la pereza, con la incapacidad de aprovechar el tiempo. En una cultura que ha convertido la productividad en virtud, estar aburrido se percibe como un fracaso menor. Y con las herramientas del siglo veintiuno, la evitación se vuelve más fácil que nunca. La fila del supermercado, los dos minutos antes de una reunión, los diez minutos entre una cosa y otra — todos colonizados por el scroll. Esta colonización tiene un costo: el aburrimiento que se evita sistemáticamente no desaparece, se acumula. Y lo que el aburrimiento tiene para decir nunca llega a escucharse.
Andrew Smart documenta que el estado de aparente ‘no hacer nada’ activa la red neuronal por defecto — responsable de consolidación de la memoria, procesamiento emocional, imaginación y pensamiento creativo. Cuando el cerebro nunca descansa de los estímulos externos, esta red tiene menos oportunidad de hacer su trabajo. Timothy Wilson realizó un experimento famoso donde una proporción significativa de participantes prefirió administrarse pequeñas descargas eléctricas antes que quedarse quieta con sus propios pensamientos durante quince minutos. La incomodidad de la propia compañía superó el costo del dolor físico menor.
Este mini-libro examina el estado que nadie quiere tener, lo que se evita cuando se evita el aburrimiento (pensamientos incómodos, acceso a los deseos genuinos, claridad sobre situaciones pendientes), la capacidad de aburrirse como habilidad que mejora creatividad y autoconocimiento, y lo que el aburrimiento puede mostrarte si lo dejas — porque puede ser información sobre la calidad de tu relación contigo mismo.