

La noche que casi termina el mundo
Crisis de los misiles cubanos: 13 días donde nadie dormía
Índice de capítulos
Resumen
En octubre de 1962, durante trece días, el mundo estuvo más cerca del fin de lo que la mayoría de las personas sabe. Lo que el público vio fue una crisis diplomática entre Kennedy y Jruschov. Lo que los documentos desclasificados décadas después revelaron fue algo mucho más perturbador: un sistema de control nuclear que falló múltiples veces y que fue salvado no por los líderes, sino por decisiones individuales de personas que nadie había colocado ahí para salvar el mundo.
El Sábado Negro, el 27 de octubre, un oficial soviético de nivel medio en un submarino sin comunicación con Moscú, convencido de que la guerra había comenzado, se negó a autorizar el lanzamiento de un torpedo nuclear. Su nombre era Vasili Arkhipov. La mayoría nunca lo ha escuchado.
Este mini-libro reconstruye los trece días con el detalle que la historia oficial omite: los debates internos, el acuerdo secreto sobre los misiles en Turquía, y la lección más incómoda de toda la crisis — que la disuasión nuclear no demostró que el sistema funcionaba, sino cuán frágil era.