

El jefe que nadie quiere ser
La diferencia entre tener autoridad y tener liderazgo, y cómo cruzarla de manera genuina
Índice de capítulos
Resumen
Hay dos tipos de personas con el título de jefe. El primero es el que cuando sale de la sala, el equipo respira. El segundo es el que cuando sale de la sala, el equipo trabaja mejor. Esa diferencia no tiene nada que ver con el cargo ni con el conocimiento técnico. Tiene que ver con algo más difícil de desarrollar: la capacidad de hacer que otras personas quieran seguirte. La autoridad es la posición formal que otorga la organización. El liderazgo es la influencia que va más allá de lo que la posición puede producir. Tener la primera no garantiza tener el segundo.
Lo que los equipos necesitan de sus líderes es claridad sobre la dirección y las expectativas, confianza basada en comportamiento consistente — que se construye en los momentos difíciles, no en los fáciles —, y cuidado genuino por el bienestar y el desarrollo de las personas. La investigación de Gallup sobre engagement de empleados muestra con notable consistencia que el factor más determinante del compromiso no es el salario ni las condiciones: es la calidad de la relación con el jefe directo.
Este mini-libro examina los hábitos que distinguen al líder que la gente quiere seguir — presencia real en las interacciones, consistencia entre lo que se dice y lo que se hace, hacerse responsable de los propios errores públicamente, y buscar la perspectiva del equipo antes de decidir — y cómo convertirse en el jefe que se quiere ser a través de autoevaluación honesta y trabajo deliberado.