

Cómo Roma colapsó sin que nadie lo notara
El colapso más lento de la historia y lo que no aprendimos
Índice de capítulos
Resumen
Roma no cayó en un día. Cayó en trescientos años. Y eso es precisamente lo que lo hace tan difícil de entender y tan relevante para el presente: el colapso fue tan gradual que ninguna generación individual pudo sentirse viviendo el fin de algo.
Los historiadores modernos han abandonado la búsqueda de causa única. Lo que produjo el colapso fue combinación de factores que se reforzaron mutuamente: el modelo fiscal que dependía de expansión continua, la inestabilidad política, y la complejidad económica que se volvió vulnerabilidad.
Este mini-libro examina el colapso más lento de la historia desde tres ángulos: las causas que los historiadores todavía debaten, lo que los propios romanos pensaban mientras todo colapsaba, y los patrones que se repiten en cualquier época — incluyendo la nuestra.