
Los primeros noventa días
Qué prioridades tienen que dominar el inicio de una startup y los errores que son difíciles de ver mientras se cometen
Índice de capítulos
Resumen
Los primeros noventa días de una startup tienen un peso desproporcionado sobre todo lo que viene después porque establecen los patrones, las prioridades y la cultura que persisten mucho después de que las condiciones que los produjeron cambiaron. Los hábitos, los estándares de trabajo, las dinámicas del equipo, la velocidad de iteración: todo eso se forma en ese período. El problema es que son también el período de mayor confusión disponible — todo parece urgente, la lista de cosas por hacer es más larga que el tiempo y los recursos, y la incertidumbre sobre qué es lo más importante es máxima exactamente cuando las decisiones tienen mayor impacto.
Las tres prioridades que deben dominar son el aprendizaje del cliente a través de conversaciones directas, conseguir los primeros clientes o usuarios, y establecer la velocidad de iteración. Los errores más comunes que son difíciles de ver mientras se cometen incluyen el perfeccionismo prematuro, las reuniones que no producen decisiones ni aprendizaje, contratar demasiado pronto, y el más costoso: resolver problemas internos antes de entender los externos — construir el edificio antes de saber si el terreno es sólido.
Este mini-libro examina las métricas que dicen algo útil en este período — no cuánto se construyó sino cuánto se aprendió sobre el mercado — y el estándar correcto para evaluar si los primeros noventa días fueron bien.